miércoles, 5 de septiembre de 2012

Cachirla común



Descripción

Es del tamaño de un Chincol, con un plumaje muy mimetizado con su entorno y la capacidad de andar y correr ágilmente por el suelo, el bailarín puede pasar muchas veces inadvertido. Su vuelo es rápido y ondulado, generalmente acompañado por un gorjeo de dos notas. Tiene uñas muy desarrolladas.

Comportamiento

Durante la época de nidificación, los machos se elevan a una cierta altura para detenerse en el aire con unos aleteos similares a un "baile", y luego dejarse caer con pequeños planeos manteniendo las alas hacia arriba.

Hábitat

Su hábitat natural son los prados, planicies o pastizales templados y subtropicales o prados y pasturas tropicales de grandes alturas.

Reproducción

Anidan en el suelo entre el pasto, de forma tan mimetizada que es poco probable encontrar un nido, más aún si se considera que el ave al incubar, camina un largo trecho semi escondida antes de volar. Fabricado con los pastos de los alrededores, y forrado con fibras, raíces y a veces crines de caballos, coloca en el nido de 3 a 5 huevos, los cuales pueden variar bastante de color; entre café oliváceo, café leonado, gris ahumado y gris amarillento y con pintas apizarradas.

Subespecies

El Anthus correndera cuenta con 4 subespecies:

    * Anthus correndera calcaratus
    * Anthus correndera catamarcae
    * Anthus correndera chilensis
    * Anthus correndera correndera

Mirlo o Zorzal negro




Generalidades

El mirlo se distribuye por Europa, Asia y África del Norte, y fue introducido en Australia, Nueva Zelanda y América del Sur. Existen varias subespecies de mirlo en su amplia área de expansión, entre ellas algunas subespecies de Asia son consideradas por algunos autores como especies de pleno derecho. Según la latitud, el mirlo puede ser residente o migratorio, parcial o totalmente.
El macho de la subespecie holotipo, la que está más extendida en Europa, es completamente negro, con el pico amarillo y un círculo también amarillo alrededor de los ojos y tiene un vasto repertorio de cantos, mientras que las hembras adultas y los menores tienen un plumaje marrón. Esta especie anida en los bosques y jardines, construye un nido en forma de copa, con formas bien definidas, bordeado con barro. El mirlo es omnívoro y consume una amplia variedad de insectos, gusanos y frutas.
Machos y hembras tienen un comportamiento territorial en el lugar de anidación, cada uno con un comportamiento agresivo distinto, pero son más gregarios cuando emigran o en las áreas de invernada. Las parejas permanecen en su territorio a lo largo del año en las regiones donde el clima es suficientemente templado. Existen muchas referencias literarias y culturales a esta especie, sobre todo relacionadas con su melodioso canto.

Macho joven después de su primera muda de otoño.

Medidas

El mirlo de la subespecie tipo (Turdus merula merula) tiene una cola larga (95 a 110 mm para los machos y de 100 a 105 mm para las hembras), mide entre 23,5 y 29 cm de largo, con una envergadura de 34 a 38 cm, y pesa entre 80 y 125 gramos. Este peso varía en función del sexo y de las estaciones.
Los machos (118 a 135 mm con las alas plegadas, 28 a 33 mm de tarso y de 20 a 23 mm de pico) tendiendo a ser más grandes que las hembras (118 a 129 mm con el ala plegada, 28 a 29 mm de tarso y de 20 a 21 mm de pico).

Aspecto del macho

El plumaje de los machos adultos es totalmente negro y contrasta fuertemente con el anillo ocular de color amarillo o amarillo-naranja y con un picotambién amarillo. En invierno, el círculo alrededor del ojo se vuelve más marrón y el pico ligeramente más oscuro. Las patas son marrón-negro.
Según las subespecies y la estación, el negro del plumaje es más o menos marrón intenso. Es muy brillante en la subespecie-tipo T. M. merula. En algunas subespecies de la India y Ceilán, el plumaje del macho tiende a marrón o gris-azulado.

Aspecto de la hembra

La hembra tiene un plumaje marrón, cuyos tonos varían de un individuo a otro, presentando zonas más oscuras. No tiene el pico ni el anillo orbital de color amarillo brillante del macho: su pico es marrón, a veces con una zona de color amarillo pálido, y su círculo ocular es de color marrón claro. Su garganta es más clara que el resto de su plumaje, pudiendo presentar un aspecto vagamente anaranjado. Sus patas son de color marrón oscuro.

Aspecto de los jóvenes

Los juveniles tienen un plumaje marrón grisáceo similar al de las hembras, pero manchado de color beige en el pecho y en la parte inferior del cuerpo. Entre ellos también varían los tonos de marrón de un individuo a otro; los más oscuros se piensa que son machos. El plumaje juvenil dura hasta la primera muda, entre agosto y octubre. Los machos adquieren entonces el plumaje negro brillante, pero su pico es más oscuro y el anillo amarillo alrededor de los ojos es menos visible; las alas tienen aún un tono más marrón que el cuerpo. El pico de los jóvenes machos no alcanza su color amarillo y su cuerpo un color negro uniforme hasta después de un año completo.

Anomalías en el plumaje

Con el plumaje parcialmente decolorado.
Ocasionalmente se ven en los mirlos negros anomalías en el plumaje. Aunque estos fenómenos son poco frecuentes en términos absolutos, parecen menos excepcionales que en otras especies de aves. Según las observaciones llevadas a cabo en Gran Bretaña, sobre el número total de las aves con decoloración censadas de todas las especies, el 29% pertenecen al género Turdus y son principalmente mirlos negros, en este caso mirlo blanco.
Las anomalías se expresan todas por una decoloración más o menos pronunciada, pero son de diversos tipos y pueden ir desde el albinismo verdadero y total a la canicie o a diversas formas de albinismo parcial ( leucismo, schizochroïsmo…). En cuanto a los albinos, la verdadera causa es puramente genética, otros factores, como la edad o deficiencias nutricionales y de vitaminas podrían intervenir para explicar las deficiencias de pigmentación.

Especies de aspecto similar

En Europa, el mirlo puede confundirse con el juvenil del mirlo capiblanco cuando se encuentra en su primer año, pero este último tiene las alas más pálidas. El mirlo negro también presenta una semejanza superficial con el estornino común. La hembra del mirlo puede confundirse con un zorzal, pero este último es mucho más pálido delante y marcado con puntos oscuros.


Alimentación

El régimen alimentario de los mirlos negros es omnívoro. Se alimentan de una gran variedad de insectos, gusanos y otros pequeños animales y también consumen frutas y, a veces, semillas.
Los mirlos buscan sus presas principalmente en tierra. Corren, dan saltitos, avanzan de golpe, inclinando la cabeza de lado para observar el terreno. Cazan principalmente de vista pero también a veces usan el oído. Son grandes consumidores de gusanos que capturan rebuscando en el humus. También escarban la hojarasca en descomposición, de manera ruidosa y demostrativa, revolviendo las hojas para encontrar todo tipo de invertebrados: insectos, arañas, miriápodos, babosas, caracoles pequeños. Con carácter excepcional, se alimenta de pequeños vertebrados como renacuajos, pequeños anfibios adultos o lagartijas u otro tipo de mamíferos, como el conejo enano o el ratón. Aunque son principalmente cazadores en tierra, los mirlos no dudan en explorar los árboles y arbustos para alimentarse de los insectos que se posan en ellos, sobre todo de las orugas.
Pero si el mirlo negro visita las ramas de árboles y arbustos para alimentarse, lo hace principalmente en busca de frutas, generalmente pequeños frutos carnosos: bayas o drupas. La clase de fruta consumida depende de lo que está disponible a nivel local y pueden incluir especies exóticas encontradas en los jardines o huertas. Son aficionados a las bayas que pueden coger y llevar en sus picos, pero no desdeñan picotear frutas más grandes como las manzanas, o las frutas caídas en el suelo.
En la Europa templada, comen bayas de aligustre, sauco negro, moras, cornejo, cerezas, zarzamoras…. En invierno encuentran aún, unidos a las ramas, frutos de hiedra, serval, semillas de acebo, muérdago, etc. Más al sur, encuentran aceitunas, mirtos, uvas… En el norte de la India, a menudo consume los pequeños higos de la higuera de Banyans y las moras de la morera, mientras que al sur de este subcontinente, las pequeñas bayas negras de los árboles del género Trema forman, con frecuencia, parte de su dieta.
Durante la temporada de anidación predominan las presas de animales, que son especialmente importantes en la dieta del mirlo en esta época, mientras que las frutas o bayas son más importantes en el otoño y el invierno.

miércoles, 4 de julio de 2012

La Urraca




En el léxico popular se llama urraca al pájaro que, en otras regiones, se denomina pirincho. También se da el nombre de urraca al anó. Ambos son cucúlidos, vale decir, pariente del famoso cuco europeo. En misiones, Chaco, Formosa se conoce como urraca a un córvido lo que hace que éste ave tenga afinidades con las cornejas y las grajas del viejo mundo.
El rasgo de las urracas que primero llama la atención del observador, es su curiosidad. Todo lo que les resulta extraño, lo que brilla, lo inusual, ejerce sobre ellas una especie de fascinación que les hace perder, a veces, la noción de su propia seguridad. Cuando encuentran un objeto de tales características, lo examinan con movimientos cómicos, ladeando la cabeza, dando volteretas y agitando la larga cola, signo que da cuenta de gran exitación. Muchas urracas pierden la vida debido a ésta irrefrenable curiosidad. Ser curioso no es un defecto sino signo de inteligencia y las urracas lo son tanto como puede serlo un ave.
Habitan en las grandes selvas subtropicales son eminentemente arborícolas. Viven en bandaditas, se desplazan por las ramas de los árboles, explorando cada uno de ellos para rapiñar todo lo que encuentran a mediana altura, sea insectos, pichones, huevos o frutos que engullen con evidentes muestras de satisfacción. La destrucción de insectos es  evidentemente beneficiosa, pero esto no se les reconoce ya que tiene algo en contra que se come los huevos de los gallineros, algo que molesta a los campesinos.
Esta especie tiene un lenguaje variado y extenso compuesto de sonidos guturales, chillidos y gritos de diversa entonación que parece ser su manera habitual de comunicarse. Cualquier hecho o ser extraño provoca reacciones de alarma que ponen sobre aviso a la población montaras.
Las urracas construyen nidos bastante desprolijos en los árboles utilizando, comúnmente, ramitas entrelazadas sin mucho mullido interior. Ponen de a tres a cuatro huevos de más o menos veintisiete milímetros de largo, de color blancuzco con manchitas pardas.
Los córvidos del género Cyanocorax, al cual pertenece la urraca azul o urraca común, la urraca morada y la celeste tienen por área de distribución América de Sur y Central. Se reconocen dos subespecies. La tucumana o Cyanocorax chrysops tucumana y la de la región del río madera Cyanocorax chrisops diesingii.       

lunes, 18 de junio de 2012

El Hornero



Es el más popular y simpático de los pájaros del extremo sur de Sudamérica. Esta especie construye un nido elaborado, confortable, abrigado en invierno, fresco en verano y capas de resistir la acción de los vientos y las lluvias, dando seguro albergue a sus moradores y crías.
Desprovisto de plumaje vistoso, el hornero tampoco posee vos melodiosa. Viste un atuendo sencillo, ocráceo, casi del color  de la tierra que trabaja. Se desplaza, con elegancia,caminando con airoso contoneo del cuerpo.
Es común verlos en plazas, en el corazón de las ciudades populosas donde, aveces, usa una estatua para ubicar su nido.
Necesita barro. Por eso se alegra cuando llueve y no tiene época fija para anidar. Macho y hembra mezclan y amasan con sus picos y patas el barro al que le adicionan otros materiales hasta obtener un consistente mortero de albañilería. La pareja trabaja en armonía y matizan sus encuentros con un canto a dúo que emiten, la cabeza en alto, muy abierto el pico, agitando las alas. Ubican los nidos en árboles postes, etc.
los nidos afectan la forma de una semiesfera y poseen dos habitaciones: la que llamaremos sala y el dormitorio  o cámara de incubación. En ésta última, previa a la colocación de material mullido la hembra pone de tres a cuatro huevos, cuando nacen los pichones, madre y padre los crían, alimentándolos con lombrices, larvas, etc. La familia se mantiene unida más o menos un año. Cuando abandonan el nido, éste es ocupado por gorriones , jilgueros, pequeñas golondrinas y las ratonas.
En una encuesta para elegir el ave de la patria el hornero obtuvo la mayoría de los botos, convirtiéndose en el pájaro símbolo de los argentinos.
El área de distribución de el hornero grande abarca desde el SE de Brasil, Uruguay, hasta las provincias de  Córdoba, Santa Fe, Corriente, Ente Ríos, y Norte de la Pampa.
El hornerito de copete se encuentra solo en argentina abarcando, Salta, Formosa, Chaco, Tucuman, La Rioja , Córdoba y Entre Ríos.  

miércoles, 13 de junio de 2012

Celestino Común Oriental



Nombres comúnes:

Azulejo.
Celestón.
Celestino común del litoral.
Celestino común mesopotámico.
Virreina.

Nombres científicos:

Thraupis sayaca.
Sayaca Tanager.
Sanhaço cinzento.
Sanhaço do mamoeiro.
Sanhaçu cinzento.

Familia: Thraupidae (Tráupidos = Thráupidos)

Esta subespecie habita las selvas y bosques húmedos de las provincias argentinas de Misiones, Corrientes, Entre Ríos, y el nordeste de la provincia de Buenos Aires.
También se encuentra en el sur del Brasil, todo el Uruguay, y todo el este del Paraguay.
Al oeste del eje fluvial constituído por el Río Paraguay-Paraná es reemplazada por otra subespecie de un tono apenas más gris oscuro, denominada:
Celestino común chaqueño (Thraupis sayaca obscura).
Esta última es la que encontramos desde las provincias de Santa Fe y Córdoba hacia el norte, incluyendo todo el chaco paraguayo y Bolivia.

lunes, 28 de mayo de 2012

El Benteveo



Tan llamativo por su grito como por las características de su plumaje o por sus hábitos, el benteveo ha sido a través del tiempo una presencia familiar para los habitantes de América.
En las notas de su canto los diferentes pueblos han creído descubrir las palabras y frases más vareadas: nei-nei oían los tupís, y pitaguá los guaraníes.”Bicho Feo”, “Bien te veo” y hasta “ Montevideo”- al oído de los Uruguayos- son sólo algunas de las traducciones de ese grito que los seres humanos hemos determinado, en un acto donde confluyen el humor y tal vez la velada ilusión de comprender el lenguaje de los pájaros.
   
Un hábitat vareado:
Los Benteveos gozan de una gran capacidad de adaptación al medio, de modo que habitan tanto en regiones cercanas a las selvas tropicales como en sabanas, praderas y estepas o sierras.
La variedad de una dieta omnívora y de los elementos que requiere la construcción de su nido les permite vivir y reproducirse en tan distintos ambientes.
Aunque a veces se los halla en lugares secos, prefieren generalmente la cercanía del agua y también frecuentan lagunas, bañados y ríos o sus inmediaciones.
 
 Un gran hablador:
Aunque no es un buen cantor, el Benteveo se destaca por su locuacidad y sus voces tan peculiares, que los distinguen de otras aves y lo vuelven fácilmente identificable para el hombre común que comparte su hábitat.
Si bien el grito “benteveo” parece ser la más características de sus expresiones, sus vocalizaciones son mucho más amplias, incluyendo sonidos vareados, desde chillidos estridentes hasta reclamos largos y claros, casi melodiosos.
A veces esta vocalización es compartida por la pareja y entonces el día se establece en forma de canto simultáneo o antifonal.
     
 Supervivencia:
El Benteveo es un hábil buscador de alimentos y para conseguirlo dispone de técnicas muy variadas que adapta a cada tipo de presa o comestible que le ofrezca su hábitat. A veces lo detecta mientras vuela ondulantemente y otras estudia con minuciosidad el suelo o el agua bajo la rama donde está posado.
Para cazar, los Benteveos acostumbran a “halconear” a la manera de ciertas aves de presa, lanzándose luego rápidamente sobre su víctima con el cuerpo en ángulo de 45° y aleteando.
Para pescar, el benteveo se posa en una rama o barranco que sobresalga sobre el agua y espera que aparezca un renacuajo o pez pequeño cerca de la superficie. Entonces vuela hasta su presa y aleteando sobre el agua  la atrapa sin zambullirse.
La cercanía de los seres humanos ofrece nuevas posibilidades de alimentación al Benteveo: sigue a los arados en primavera para comer los gusanos y larvas que quedan expuestos al remover la tierra y se acerca a los carneadores en busca de bocados de carne fresca.
A veces acecha a otras aves para quitarles el alimento recién encontrados y puede eventualmente comer huesos y pichones.
   
Una pareja comunicativa:
Cuando llega la época de formar pareja, una vez elegida la compañera, es el macho el que lleva adelante el despliegue nupcial. Se para rápidamente erguido frente a la hembra, con el cuello en posición vertical. Lleva hacia abajo la punta del pico elevando las negras plumas de su cabeza y dejando expuesta su corona dorada usualmente oculta, mientras sacude rápidamente las alas y produce un fuerte chasquido con el pico.
Cuando uno de los dos llega a los árboles donde suelen reunirse y el compañero se demora, el primero lo reclama con un llamado largo y claro. El buscado contesta con otro poderoso grito desde el punto a veces bastante alejado donde se encuentra.
Cuando finalmente macho y hembra se encuentran se posan juntos, con los pechos casi rozándose, las cabezas erguidas, aleteando contra las ramas y lanzando fuertes gritos.
   
Un hogar hospitalario:
Es bastante probable que las parejas antiguas vuelvan cada año al mismo lugar para nidificar, mientras que las jóvenes deben buscar otro sitio para construir su nido, lo que les demanda entre cinco y seis semanas de trabajo.
Generalmente ubican el nido a una altura de dos a ocho metros, adherido a ramas de árboles o arbustos aislados o semiaislados.
También pueden encontrarse nidos instalados en postes, y en ocasiones, tal vez, cuando la zona no ofrece lugares especialmente aptos, los benteveo se conforman con duraznillos y arbustos cercanos al agua e incluso con suelos inundados. El aspecto general que ofrece el nido es más bien tosco y desprolijo. Sin embargo el interior es confortable, ya que es amplio y está tapizado con materiales suaves como plumas, lanas, crines y pelos. El tamaño es variable, pero todos son bastante grandes y de forma globular y miden alrededor de 40 cm. de alto por 30 cm. de ancho y espesor.
Una vez construido el hogar, la hembra pone 4 o 5 huevos al parecer dos  o tres veces al año. Puede poner otro si uno de los huevos se pierde o es retirado. Los huevos son de color crema y poco satinados, con manchas marrones, rojizas y lilas en uno de sus polos , generalmente formando corona, la tarea de empollar los huevos está a cargo de la hembra, que no sólo incuba los propios sino también, excepcionalmente, los de un ave parásita, el renegrido, que introduce subrepticiamente sus huevos en los nidos de muchos otros pájaros, incluso de uno tan agresivo como el benteveo.
Los dos miembros de la pareja comparten el cuidado de los pichones.

lunes, 14 de mayo de 2012

El Chingolo




Nombre vulgar aplicado en Argentina a un pájaro de la familia de los
fringílidos, que habita en el norte y centro del país.
Es de plumaje gris terroso en la parte superior, rayado de negro parduzco, la garganta y la parte anterior del cuello son blancas, un color castaño se ensancha a los lados del cuello y se ennegrece en la parte anterior mide 15 cm., de las cuales un tercio  pertenece a la cola.
 El pico es corto y cónico, de alrededor de 1 cm. y medio y la cola,  también corta,  suele medir unos 4 centímetros.
La cabeza es gris con una banda negra y un pequeño copete gris. La garganta es blanca, con collar de color canela. El dorso es pardo, manchado de negro;  el vientre es pardo con reflejos pardos. Los jóvenes tienen el pecho manchado de negro.
Es un pájaro muy común en América Central y del Sur, desde Méjico hasta Tierra del Fuego. En nuestro país no hay zona en la que no se encuentre alguna de sus variedades. Puede habitar en alturas superiores a los 3500 metros.  La única subespecie de Zonotrichia capensis que ha desarrollado el hábito de la migración es el chingolo austral (Zonotrichia capensis australis), habitante del Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, que en otoño debe migrar por la cordillera hasta Tucumán, Salta y Jujuy en busca de clima más propicio.
 Se dice que en el partido de Lanús, y más específicamente en el barrio de Monte Chingolo solía haber grandes variedades de estos pájaros, lo cual dio origen a su nombre.
Pájaro chingolo, pájaro sudamericano: en zoología, orden de aves terrestres, voladoras, de pico recto, torsos cortos y cuatro dedos, por lo común del  tamaño de un gorrión y . de canto melodioso. Se lo llama Chingolo, cachilo, viento sur, guitarrita del campo, pájaro payador (Zonotrichia capensis).
El chingolo pertenece al orden de los paseriformes y, dentro de los paseriformes, a la familia de los fringílidos.
Los paseriformes son aves por lo general de vida terrestre (no acuática), de patas adaptadas para posarse en los árboles, con tres dedos orientados hacia delante   y uno hacia atrás, que hacen nido  y cuya cría sale del huevo sin plumas y sumamente indefensa.
Los fringílidos son paseriformes de pico corto, cola corta y uñas débiles que cantan melodiosamente. Algunos de los fringílidos más conocidos además del chingolo, son el cardenal, el jilguero, el corbatita, el cabecita negra, el afrechero. Las distintas variedades de chingolo, se diferencian unas de otras por el color y por el tamaño del copete.
El chingolo es un pájaro confiado. Suele frecuentar los lugares habitados por el hombre y se acerca a las casas en busca de restos de alimentos, también campos, terrenos con arbustos y montes.  Se adapta muy bien a la vida de jaula.
Es inquieto y veloz en el vuelo. En tierra camina a los saltitos.  Se acuesta más tarde que otros pájaros, de modo que se lo escucha cantar ya muy avanzado el crepúsculo cuando los otros pájaros ya duermen. Se espanta con facilidad (es muy precavido). No son fáciles de atrapar y no les gusta vivir en cautiverio, salvo en jaulones grandes donde los límites sean menos estrechos.
El chingolo se alimenta tanto con granos como con insectos.
Durante la época de crianza de los pichones es común verlo llevando en el pico langostas, mariposas, lombrices.
Al llegar la primavera los chingolos forman pareja y se ocupan de construir el nido.  Suelen prepararlo en el suelo, al pie de cardos o matas.  Se trata de una construcción muy prolija.
 La construcción del nido está a cargo exclusivamente de la hembra. Comúnmente  lo realiza en una depresión del suelo, así los bordes del nido quedan bajo el nivel del terreno, protegido del viento entre matas y cardos.
  A veces también lo levanta  entre dos ramas de un árbol o en un  poste e incluso es posible que nidifique entre raíces o en huecos de barrancas. La hembra construye el nido en forma de copa de unos 9 cm. de diámetro y 7 de profundidad con pajitas, cerdas y crines. Le lleva unos tres días realizarlo, tras lo cual acondiciona el fondo para hacerlo más mullido.
 En este nido depositará de 2 a 4 huevos pequeños (de 19 por 15 mm.) de color celeste con manchitas parduscas.
 Los chingolos tienen dos posturas al año. En Buenos Aires, la primera nidada generalmente se produce en octubre y la segunda de diciembre a enero, o más tarde.
El chingolo suele cantar de noche anunciando que soplará el viento Sur.